Calentamiento por inducción de alambres, cables y productos tubulares
Por el Dr. Valery Rudnev
En las últimas cuatro décadas, el calentamiento por inducción electromagnética se ha vuelto cada vez más popular. La creciente preocupación medioambiental, combinada con la exigencia de incrementar la producción reduciendo el espacio ocupado por los equipos, ha
dado lugar a que el calentamiento por inducción (IH) se convierta en el método dominante para calentar alambres, cables, cuerdas y productos tubulares ferrosos y no ferrosos en aplicaciones tales como tratamiento térmico, revestimiento, secado, galvanoplastia, doblado, entre otras (Fig. 1). Asimismo, el calentamiento por inducción es más eficiente desde el punto de vista energético que la mayoría de las demás fuentes de calor.
El calentamiento de tubos, tuberías y otras piezas de trabajo huecas difiere en cierta medida del calentamiento de cuerpos macizos. En una pieza de trabajo
maciza, se produce una conducción considerable de calor hacia el núcleo o centro más frío de la pieza que se está calentando. Además, al utilizar bobinas tipo solenoide —que son los diseños más
populares—, no se generan fuentes de calor en el núcleo, independientemente de la frecuencia seleccionada
.