El gasto en infraestructuras —ya sea en carreteras y puentes, en aeropuertos o en túneles y metros (especialmente en China)— está impulsado por el sector público y, por su propia naturaleza, es cíclico. Los tipos de interés son un factor determinante a la hora de poner en marcha tanto nuevos proyectos como obras de mantenimiento y reparación. Cuando los tipos de interés son relativamente bajos y estables, mejoran las perspectivas de gasto en infraestructuras en Estados Unidos.