Hubo un tiempo en el que muchas dentaduras artificiales se fabricaban con oro. Por buenas razones. El oro es inerte y no corrosivo. No provoca reacciones en los tejidos; no afecta negativamente a las encías ni a otros tejidos blandos. Con el tiempo, dado que el oro es también un metal relativamente blando, fue sustituido en odontología por aleaciones que tienen propiedades similares pero que son mucho más duraderas.

Las aleaciones y los metales especiales también se utilizan de forma significativa en los productos sanitarios. Aunque en los inicios de la industria de los productos sanitarios predominaban diversas variedades de acero inoxidable, los metalúrgicos continuaron desarrollando aleaciones especiales para dar respuesta a necesidades muy específicas en la fabricación de estos productos.

Las empresas del Grupo Inductotherm conocen muy bien los usos de los metales elementales y las aleaciones en los sectores de la odontología y los dispositivos médicos, y cuentan con amplios conocimientos sobre los equipos de tratamiento térmico necesarios para la fabricación de todo tipo de productos, desde implantes dentales hasta marcapasos.