Alivio de tensiones en la soldadura
El alivio de tensiones es un tratamiento posterior a la soldadura que reduce las tensiones residuales presentes en una pieza de trabajo tras la soldadura. Estas tensiones residuales podrían provocar deformaciones o fallos prematuros en la unión si no se tratan. El proceso de alivio de tensiones consiste en calentar la pieza de trabajo o una zona concreta alrededor de la soldadura hasta una temperatura específica, mantenerla a esa temperatura durante el tiempo suficiente para reducir las tensiones presentes en el material y, a continuación, enfriar el material a una velocidad lo suficientemente lenta como para evitar que las tensiones vuelvan a formarse. Otra forma de entender este proceso es pensar que, en esencia, se está recociendo la zona soldada.
El alivio de tensiones también puede realizarse mediante un método de precalentamiento previo a la soldadura. Esto garantiza que ambas superficies que se van a soldar estén a la misma temperatura. El hecho de que las piezas partan de una temperatura más alta reduce la diferencia de temperatura entre las zonas soldadas y las no soldadas, lo que genera menos tensión interna en la soldadura.
Es importante eliminar las tensiones, ya que las tensiones internas en la soldadura pueden dar lugar a una unión más débil que, a su vez, puede provocar un fallo prematuro.

La inducción puede resultar útil en este proceso, ya que permite un control preciso del calor. Esto significa que es posible aliviar las tensiones de la zona soldada de una pieza sin afectar al resto de la misma. En algunos casos, la tecnología de inducción puede integrarse directamente en las mismas máquinas o en los sistemas de sujeción de piezas que se utilizan para la soldadura, lo que puede suponer un ahorro significativo de tiempo y energía cuando se trabaja con piezas de gran tamaño.