Matices del calentamiento por inducción de aleaciones de aluminio, magnesio y cobre
Los componentes de acero representan, con diferencia, la mayor parte de las piezas sometidas a conformado en caliente y a tratamiento térmico en las que se utiliza la inducción electromagnética como fuente de generación de calor. Al mismo tiempo, el aluminio, el magnesio, el titanio y el cobre, así como muchos otros metales no ferrosos y aleaciones, también se calientan por inducción para diversas aplicaciones comerciales, lo que da lugar a distintas propiedades y microestructuras (fig. 1).
El uso de aleaciones metálicas no ferrosas ha experimentado un aumento espectacular en la última década, debido principalmente a la puesta en marcha de iniciativas de aligeramiento de peso por parte de la industria automovilística para cumplir con las normativas federales más estrictas sobre el consumo medio de combustible de las empresas (Corporate Average Fuel Economy). Se están produciendo cambios similares en el sector aeroespacial y en otras industrias. Prácticamente todas las piezas metálicas están siendo revisadas para optimizar sus propiedades técnicas —como la relación peso-resistencia y la resistencia a determinados agentes corrosivos—, al tiempo que se cumplen los estrictos requisitos de seguridad de la norma «
» y se maximiza la eficacia de los procesos. Una mayor conductividad térmica y eléctrica, la estabilidad térmica y unas estructuras de grano adecuadas son otras propiedades que también pueden resultar fundamentales en determinadas aplicaciones.